En nuestro país, la inadecuada disposición final de los neumáticos fuera de uso (NFU) ha generado un pasivo ambiental y social de especial relevancia, adicionalmente, las quemas abiertas de llantas generan gases que impactan de forma negativa la calidad del aire y la salud de la población. De acuerdo con la Resolución 1457 del 2010, los productores deben implementar sistemas de recolección selectiva y gestión ambiental de llantas; los distribuidores y comercializadores tendrán que recibir las llantas usadas sin cargo alguno para el consumidor. Por último, los consumidores deben llevar las llantas usadas a los puntos de recolección establecidos.