El dengue vuelve a atacar con fuerza la salud de una parte significativa de la población colombiana y de diversos países de Latinoamérica, donde, según la Organización Panamericana de la Salud, en lo que va del año, y a causa de un intenso brote, han muerto 1.034 personas de Centroamérica, Colombia, Paraguay, Brasil y  México.

En Colombia, según el Ministerio de Salud y Protección Social, hay cerca de 26 millones de personas en riesgo de contraer esta enfermedad viral transmitida por el  mosquito Aedes Aegypti. En el primer semestre del año se registraron más de 60.000 casos de dengue en el territorio nacional (más de la mitad afectaron a niños) y 82 personas fallecieron por el dengue hemorrágico.

En lo que respecta al Atlántico, según reportes del  Instituto Nacional de Salud, en 22 de sus municipios se registraron hasta finales de julio 790 casos de dengue, cinco de ellos mortales. Por su parte, la Secretaría de Salud Distrital de Barranquilla ha revelado que, en lo que va del año, se han reportado 1.999 casos, de los cuales 698 son probables y, el resto, confirmados por laboratorio. Por tipología, 1.943  corresponden a dengue clásico y 56 casos de mayor gravedad corresponden a dengue con características hemorrágicas.

Todas estas cifras son indicativas de que esta enfermedad viral, que se cría en los recipientes donde se acumula agua, se ha convertido en un problema de salud pública, en especial en aquellos municipios situados  por debajo de los 1.800 metros sobre el nivel del mar, lo que brinda las condiciones climáticas ideales para la proliferación del mosquito transmisor, en especial en estas épocas de lluvia.

Las autoridades sanitarias deben sopesar si las dimensiones con que se ha presentado la enfermedad este año ameritan la adopción de medidas  especiales. El dengue no puede ganarle la batalla a las estrategias que están desarrollando las organizaciones de salud a nivel nacional, departamental y local.  En el presente año, el Ministerio de Salud destinó un presupuesto de más de  $17 mil millones a programas para la  prevención y control del dengue, la erradicación de  las fuentes de criaderos de mosquitos, el desarrollo de fumigaciones, el fortalecimiento de las  entidades de  salud para la atención de estos casos y el despliegue de actividades pedagógicas.

Entre todas esas estrategias, destaca la forma ingeniosa en que la Secretaría de Salud de Barranquilla combate preventivamente la propagación de la enfermedad, a través de la actividad lúdica y didáctica ‘Una jugada contra el dengue’, dirigida a niños y adolescentes de  206 colegios. En la misma  se aprende acerca de dónde vive el mosquito Aedes aegypti, cómo evitar que se reproduzca y transmita el virus, cuáles son los síntomas de la enfermedad, etc. Desafortunadamente, de poco servirán los esfuerzos de las entidades de salud, si no se cuenta con el decidido apoyo y el compromiso de la comunidad para ganarle la partida a esa enfermedad que cada año cosecha tan alto número de víctimas  en Colombia.